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Escalda en Burgos julio 4, 2008

Posted by parrio in Ciencia, Mi Vida, Montaña.
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El martes me vi complacido con la visita de Sergio a tierras burgalesas, donde pudo disfrutar del clima templado en estas épocas, el dormir bien tapadito por las noches, y de las grandes comidas (tanto en calidad como en cantidad) que preparan mis familiares.

También hubo tiempo para la actividad más importante que teníamos, que era estrenarnos en la escalada de la caliza de Peñahorada.

Primeramente fuimos muy felices a una pared que parecía dificililla, pero nada que no pudieramos subir con nuestra depurada técnica, y a pesar de que disponiamos de unas fotocopias gitanas con esquemas, decidimos prescindir de ellas e ir viendo lo que había.

La primera vía que intentamos, “The Familty Globe Troters” nº15, un 7c+ nos enteramos después, resulto un fracaso. Sin desanimarnos nos dirigimos a otra vía a priori más fácil, un 6b+ o 6c creo, pero que a mi me creo alguna que otra dificultad, y dejé por el camino un dedo y una rodilla, de recuerdo.

Después de esta sesión mañanera, marchamos a comer a casa y volvimos por la tarde con ganas de probar cosas más facilillas, dirigiéndonos directamente al sector novatos, donde se suponen vías más facilillas. Empezamos con un V/V+ o algo así, un vía muy lúdica, facililla, con buenos agarres y bastante alta, muy buena para calentar e irse a algo más dificil, creo que es diedro sur.

En esa misma pared nos atrevimos con una vía de las que más he disfrutado en mi corta vida de escalador, Travesti, según pone un 6a, que transcurre a lo largo de una grieta/fisura/chorrera donde no cabes y tienes que inventar cada paso; sin embargo tiene agarres muy buenos después de pasos claves, que te sirven muy bien para darte oxigeno y darte moral; mucha adrenalina y fuerza con un semi-descuelgue al final. Esta vía tuvimos que rebautizarla como “Huele a porro” debido al aroma que desprende cierto punto de ella, que primero advirtió Sergio, y yo, incrédulo de mi (le dije que probablemente ese olor proviniera de él mismo), comprobé después.

Nos fuimos a otra pared, el sector placas, una pared bastante lisa, pero con tres o cuatro vias visibles. Yo no podía con mis webs, así que Sergio se atrevió con Rebeca, un 6a+, que posiblemente si llega a saber que tiene ese grado, ni lo intenta.

A pesar de lo que pone, estaba equipada.

Con esas nos fuimos a tirar un poco al arco, en San Amaro, donde me devoraron los mosquitos, y nos fuimos a casita, un servidor un poco agotado.

El siguiente día lo perdimos en base a visitar Villafranca Montes de Oca, y el maravilloso paraje de la Presa de Alba. Y por la tarde unos pinchitos en las casetas, ya qeu son fiestas, y el gran Sergio nos tuvo que dejar, en pos de papelear con la administración de la UPM, cosa no exenta de riesgo, y que cansa y cuesta bastante más que cualquier vía, y que requiere mucha más técnica que la escalada.

Por cierto, ya tenemos nuevo capítulo de Redes (desde el domingo… retraso debido al estado en que me encuentro), que trata sobre la singularidad incipiente del ser humano, que Alba se encargo de destriparme cuidadosamente. ¡Este tipo de gente no se inventa los datos!:

http://smartplanet.blip.tv/file/1036767/

Descarga:

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Artículo relacionado

Capítulos de esta temporada: Redes

Sin más me despido, sed buenos, comed bien, no discutáis y sobre todo, no intentéis hacer daño al prójimo, que bastante daño hacemos ya sin poder evitarlo.

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Madrid – Segovia junio 11, 2008

Posted by parrio in Mi Vida, Montaña.
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Aprovechando que el glorioso CP ha vuelto a España después de varios años dejándose crecer el pelo, me veo obligado a rememorar lo que fue una gran hazaña para la RUGP y en particular para nosotros tres: la reconquista de segovia. Ahí va:

Día Dos de Octubre de 2005

Todavía estoy dolorido, tanto psicológica como moralmente. Me cuesta escribir, y lo hago a 2 por hora, pero esque no tengo otra cosa mejor que hacer, ya que la gente que salió ayer de borrachera, se encuentra todavía en la cama (son las 12:00).

Bueno, a lo mio, voy a contar lo que pasó entre el 30-9-05 y el 1-10-05, días en los que tres valerosos montañeros se propusieron ir a Segovia, tras tres intentos fallidos. La cosa era desde un principio, ir a Segovia pasando dos noches en la sierra, hasta que Iñaki (uno de los famosos héroes) se le ocurrió que podía ser hacer solamente una noche en la sierra.
Bueno, pues, nos pusimos en marcha. Salimos de Madrid a las 16:00 y nos pusimos en marcha a las 17:00, que es cuando llegó el bus a Manzanares el Real. Los integrantes del grupo somos Carlos, Iñaki, y yo, er Manu. Calor, mucho calor, polvo, está todo muy seco. Nos enfrentamos a la subida de Dios, es decir, en unas 3 horas tenemos que salvar un desnivel de 900 metros. Primeras cuestas, el corazón empieza a querer salírseme del cuerpo. Mierda, me doy cuenta de que las plantillas de mis botas están completamente desgastadas, me preparo mentalmente para tener unas ampollas de espanto. El planing de Carlos sobre lso parciales resulta ser para ancianos: tardamos la mitad sobre el horario previsto. Empezamos el Boss (las rampa dura del final, una media hora), y pese a que Donky-kong nos tira barriles, pongo mi ritmo al frente del grupo (un ritmo lento pero seguro) y llegamos sin comerlo ni beberlo al lugar de pasar noche.
Casi con noche cerrada ponemos las esterillas en el suelo, y los sacos. Empieza a hacer frio de cojones. Vamos a cenar. Iñaki saca un taper con macarrones y un bote de tomate, con lo cual se lleva todas nuestras alavanzas. Nos ponemos hasta los huevos de cenar, con los macarrones con tomate y el queso de cabra que casi nos quita el aliento. No tenemos nada más que hacer, son las 21:30, y hace frio. Nos metemos en los sacos y miramos las estrellas un rato. Alguna que otra estrella fugaz, intentamos sacar alguna constelación, y asi a lo tonto nos dormimos.

Las 6:30, hora de levantarse.La primera frase que oigo es Carlos diciendo:”¿En serio que vamos a Segovia, tio?”. Todavía nos quedamos un rato mirando estrellas. Tomamos el desayuno de los campeones: 2 litros de batido y galletas, además de las naranjas de Iñaki (este tio vale pa tó). Salimos a las 7:45 del campamento, y empezamos a subir lo que nos queda hasta cuerda larga. Mientras subimos amanece, y aparecen unos cuantos rebaños de cabras.
Llegamos a cuerda larga. Yo no tenía idea de lo que nos quedaba. Para lso que no habéis estado en cuerda larga( que sois la mayoría) explicaré un poco de que se trata: Es una especie de sierra por encima de los 2000 metros, que se extiende por 12 Km, y que consta de continuas subidas y bajadas, en la cuales el pico mas alto es cabeza de hierro con 2384 metros. Las piernas se resienten, mis ampollas se abren y empiezan a dar guerra. Llegamos a Cabeza de Hierro: podemos ver toda la comunidad de Madrid, e incluso más allá. Seguimos adelante, con bastante sufrimiento en las subidas y bajadas que todavía quedaban, y llegamos así a la Bola del Mundo, en donde comemos con bastante ansia y deleite membrillo con queso. Cambio de neumáticos tocaba, y entonces veo el estado de mis ampollas: duelen, pero “por mis cojones que llego a Segovia”. Nos ponemos las deportivas y bajamos por la brutal bajada de la pista blanca de cemento desde la bola del mundo hasta Navacerrada. Una vez abajo, rellenamos las botellas de agua, y nos decimos a nosotros mismos:”No quedan más que 25 Km”, y seguimos adelante por la senda Schmid, en teoría 2h de camino hasta la Fuenfría. Con la fuerza que el membrillo nos había dado metemos la directa y en una hora nos presentamos allí, y continuamos un poco más por la calzada romana, hasta pararnos para comer. 14 Km nada más nos quedan hasta nuestro objetivo.
Las piernas OK, las ampollas OK cuando salimos después de comer. No tardaría la cosa en torcerse. El calor, el polvo y el cansancio acumulado empiezan a hacer mella, y el ritmo decae. Cuando dejamos el bosque y entramos en Castilla, ya si que empiezo a sufrir de veras. Caballos, vacas, toros, nos miran tranquilos mientras pasamos, alguien dice:”a partir del desvío de AVE, está echo”. Pasamos no sin sufrimiento el desvío, y llegamos a la circunvalación. Nos paramos y todos nosotros notamos cómo los múculos de las piernas se nos montan a lo bestia, si no seguimos no llegamos. Intneto seguir, parece que puedo, pero solo una perturbación en mi me hara pararme y no seguir. Todo se resume en una frase mía cuando pasamos al lado de unos perros:” Tio, si me vienen esos perros a devorarme, me dejo… que se atiborren”.
Parece que ya hemos llegado… al extrarradio de Segovia. Piloto automático puesto tardamos una hora en llegar al acueducto. Si me llegan a dar una pistola me pego un tiro, al menos me hubieran llevado al hospital. Una vez en el acueducto, foto de rigor, y sin parar casi a la estación de buses.
Cogimos el bus de las 20:00, y estuvimos 2horas 20 minutos en el puto bus, en el cual tengo los recuerdos bastante borrosos, ya que me lo pase medio dormido, medio no. Llegamos, Principe Pío, metro Tribunal, Rios Rosas, resi, me meto en la cama, me muero. Me levanto semi esmayado, Manu me ha invitado a noseque de chocolate, vale, no tengo fuerzas para levantarme de la cama, como para comer chocolate.

Bueno, y esta es la historia, absolutamente parcial, de nuestra aventura, de el andar por andar, de el fijarse un objetivo y conseguirlo, pase lo qeu pase, como si nos perdemos en la sierra.